¿Por qué el agua no hierve sola?

Una de las cuestiones más interesantes que ha menudo encuentro en mi labor profesional es la disociación que existe entre el decidir y el hacer, entre el pensar y el lograr, entre el diseñar y el materializar.

Hace un tiempo trabajando con un joven empresario, Ejecutivo en Jefe de un grupo de empresas -la mayoría de ellas de su propiedad-, y con un crecimiento constante durante los últimos años se dió la circunstancia de asistirlo en una srie de medidas que tenía por propósito:

A nivel institucional, se apuntaba a consolidar un modelo de funcionamiento organizacional determinado, el que incluía reforzar una estructura matricial, creación de un Directorio que funcionando como un órgano colegiado pudiera asumir funciones ejecutivas, y por último desarrollar la conciencia de grupo empresario y sus interrelaciones.

A nivel operativo, se pensaba en actualizar las normas y procedimientos administrativos.
como medio para establecer un andamiaje de controles respecto del funcionamiento institucional caracterizado por informalidades y zonas grises.

A nivel de modelo de gestión implicaba descargar la agenda del #1 con el propósito de: a) Orientar más sus funciones a aspectos estratégicos y delegar cuestiones a la línea gerencial, b) Cambiar el protagonismo en lo operativo, de modo de desarrollar a los gerentes, c) Consolidar el funcionamiento mediante la incorporación de buenas prácticas empresariales.

Definido el plan, aprobado por el Directorio Ejecutivo, identificado los actores se comenzó a andar el camino de la transformación, pero no tardó mucho tiempo en aparecer la primera resistencia al cambio; sucesivas interacciones nos permitió concluir que sencillamente él no estaba preparado para el cambio -al menos por ahora-, puesto que plantear una transformación implica no sólo ir desarrollando los mecanismos que aseguren que la organización siga funcionando con los niveles de eficiencia acostumbrados, pero también que se puedan permitir “errores de aprendizaje” cuya repercusión esté acotada.

Nuestro jóven #1 prontó comenzó a cuestionar el propio cambio porque lo alejaba de lo conocido, porque no había soluciones mágicas, porque no había nada instantaneo; recién ahí tomó conciencia que “el agua no hierve sola”, y que los tiempos que se colocan en un plan si tienen un fundamento es por así deben ser.

El agua para hervir precisa de energia, calor para subir temperatura; el que agua esté hiriviendo la vuelve más peligrosa es cierto, pero también que no todos los que tratan con agua caliente se queman y por eso lo importante del plan.

Nuestro jóven #1 continúa y continuará teniendo éxito empresarial, pero aún no decidió valorar un plan, plazos y recursos asignados.

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Por qué xperbiz

xperbiz es la combinación de dos palabras, por un lado expertise (Conocimientos, técnicas, Habilidades y experiencia) y por otro lado “biz” que dennota negocios en lenguaje informal; el objetivo de este blog es presentar reflexiones que:

  1. Provienen de experiencias en el campo profesional.
  2. No son tan estructuradas o elaboradas como para ser consideradas en papers académicos.
  3. Extractos de publicaciones de autoría propia.
  4. Críticas y/o comentarios sobre el trabajo de terceros.

Buenos Aires, Abril de 2007.